Cuenta la historia, que en la Edad Media, las repúblicas de Florencia y Siena lucharon por mucho tiempo amargamente por el área de Chianti. Para poner fin a la disputa y establecer una frontera, se adoptó un extraño sistema donde dos caballeros debían partir de sus respectivas ciudades al amanecer, con la señal del canto de un gallo. El encuentro de los dos caballeros marcaría el límite entre los dos estados.

La gente de Siena eligió un gallo blanco, mientras que la gente de Florencia eligió uno negro. Éste último se mantuvo en la oscuridad sin comida, con el fin que tuviera hambre y desespero durante días y saliera confundido a cantar cuando lo liberaran, la estrategia era que cantará antes del amanecer para darle ventaja al caballero florentino, y así ocurrió. El límite de Chianti fue definido por esta raza – de ahí la aparición del gallo negro en las etiquetas de uno de los vinos más emblemáticos de Italia, que este año cumple 300 años.

Así que los esperamos en 18 Scalini para brindar con un buen Chianti Classico, en honor a estos 300 años de historia. Chin chin!